Tipos de sistemas de protección individual contra caídas de altura

En cualquier evaluación de riesgos laborales, uno de los escenarios más críticos son los trabajos en altura, donde existe un riesgo de caída desde distinto nivel. Según la normativa vigente, cuando no sea posible eliminar este riesgo mediante medidas colectivas (como barandillas, redes o plataformas seguras), es obligatorio el uso de Equipos de Protección Individual (EPI) contra caídas de altura.

¿Cuándo se consideran trabajos en altura?

Se considera trabajo en altura toda actividad que se realice en una posición elevada respecto al nivel de referencia, desde la que un trabajador pueda caer y sufrir daños. Aunque la normativa PRL establece que los trabajos a más de 2 metros de altura requieren obligatoriamente protección anticaídas, también en alturas inferiores puede ser necesario el uso de medidas de seguridad adecuadas si existe riesgo de caída.


¿Qué son los EPI contra caídas en altura?

Los EPI contra caídas en altura están clasificados como equipos de categoría III, al estar destinados a proteger frente a riesgos mortales o muy graves. Por ello, deben contar con:

  • Marcado CE.

  • Número de identificación del organismo notificado que haya evaluado el equipo conforme al Reglamento (UE) 2016/425.


Sistemas individuales de protección contra caídas

Estos sistemas están diseñados para prevenir o detener caídas libres, y se componen de tres elementos clave:

  1. Dispositivo de prensión del cuerpo (arnés).

  2. Sistema de conexión (con absorbedor de energía o equivalente).

  3. Punto de anclaje.

A continuación, te explicamos los principales sistemas que debe conocer cualquier técnico de prevención de riesgos laborales:


1. Sistema anticaídas

  • Función: Detiene la caída libre y limita la fuerza de impacto sobre el cuerpo.

  • Componentes típicos: Arnés anticaídas, absorbedor de energía, dispositivos deslizantes o retráctiles.

  • Limitaciones: No evita la caída, pero asegura una suspensión segura tras ella.

  • Aplicaciones: Trabajos en cubiertas, andamios, huecos sin protección, mantenimiento fotovoltaico en tejados, etc.


2. Sistema de retención

  • Función: Previene la caída libre. Impide que el trabajador acceda a zonas peligrosas.

  • Ventaja: Evita directamente el acceso a la zona de riesgo.

  • Aplicaciones: Trabajos en plataformas elevadas, cubiertas sin riesgo de deslizamiento, etc.


3. Sistema de sujeción

  • Función: Permite posicionar al trabajador en una zona determinada, asegurando estabilidad y uso de manos libres.

  • Requiere: Sistema regulable y, en ocasiones, un sistema anticaídas adicional como salvaguarda.

  • Aplicaciones: Trabajos en postes, torres, cubiertas inclinadas, mantenimiento de estructuras elevadas.


4. Sistema de acceso mediante cuerda

  • Función: Permite el acceso, descenso y posicionamiento en suspensión. Puede prevenir o detener caídas.

  • Componentes: Dos cuerdas independientes (de trabajo y de seguridad) conectadas a un arnés anticaídas + arnés de asiento.

  • Aplicaciones: Trabajos verticales en fachadas, puentes, torres eléctricas o estructuras metálicas.


Componentes clave de un sistema anticaídas

  • Punto de anclaje: Puede ser fijo o móvil. Debe cumplir con las normativas vigentes.

  • Sistema de conexión: Debe incluir un absorbedor de energía si existe riesgo de caída libre.

  • Arnés (dispositivo de prensión del cuerpo): Debe ser adecuado al tipo de sistema (anticaídas, de sujeción, mixto).


Importancia de la formación y supervisión

Los técnicos de PRL deben asegurar que todo el personal que trabaje en altura:

  • Ha recibido formación específica.

  • Conoce los procedimientos de rescate y emergencia.

  • Utiliza los equipos correctamente y realiza revisiones periódicas de los EPI.


Conclusión

Contar con el sistema de protección individual adecuado frente a caídas en altura es vital para garantizar la seguridad laboral. La elección del sistema dependerá del tipo de tarea, la evaluación de riesgos y la normativa PRL aplicable. Para los técnicos en prevención, conocer las diferencias entre estos sistemas es clave para implantar un plan de prevención eficaz en cualquier obra, instalación fotovoltaica o trabajo en altura.